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La costa de Oaxaca: sol, playa, pesca y… ¡plástico!

La pesca es una de las principales actividades económicas del mundo, es esencial para la seguridad alimentaria de las personas.

México cuenta con más de 11 mil kilómetros de litorales donde se capturan más de 2 millones de toneladas de peces [1]. Según datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), más de 200,000 personas trabajan en la pesca, de las cuáles 88 por ciento son hombres y 12 por ciento son mujeres [2]. Además, el país tiene el 12 por ciento de la biodiversidad mundial y en los mares mexicanos habitan alrededor de 2 mil especies endémicas.

En Oaxaca, a lo largo de casi toda la costa, se lleva a cabo la pesca ribereña, de pequeña escala, en embarcaciones menores, la cual aprovecha diversas especies de peces y mariscos. En el puerto industrial de Salina Cruz también se desarrolla la pesca de altura, con grandes embarcaciones para viajes de larga duración enfocada principalmente a la pesca de camarón y especies de alta mar.

Un mar saludable nos brinda alimento, genera empleos y bienestar ambiental, social y económico. Desafortunadamente, el consumo desmedido de plástico pone en riesgo su equilibrio y la biodiversidad de la cual dependemos. La contaminación plástica tiene implicaciones directamente en el sector pesquero, sus familias y la seguridad alimentaria de todos.

El plástico que ingresa al mar proviene de fuentes terrestres derivadas de actividades económicas que consumen y usan plástico de un solo uso, como el comercio y el turismo. Además, el sector pesquero también es pieza clave en el consumo y generación de plásticos. Sin embargo, este sector también es un aliado importante para la reducción de plásticos en el mar, pues son las y los pescadores quienes viven día a día esta problemática, pero que a la vez pueden ser parte de la solución.

Pescadores ribereños de la costa de Oaxaca. Foto: © Víctor Arturo Ricárdez-García

Problemáticas del sector pesquero y plásticos en la costa de Oaxaca

En un trabajo conjunto, el sector pesquero de Oaxaca, la Red de Investigaciones y Soluciones Antropológicas S. C. (Red-ISA) y la Cooperación Alemana al Desarrollo Sustentable (GIZ) en México determinaron la línea base del consumo y generación de plásticos de este sector. Con esta información se trabaja con autoridades y pescadores para elaborar juntos un plan de acción para la reducción de residuos plásticos. Además, a través del diagnóstico documental en toda la costa de Oaxaca y el trabajo en campo a través de encuestas, entrevistas y caracterización de residuos de la actividad pesquera en Salina Cruz, la Red-ISA detectó las principales problemáticas del sector con relación al plástico (Tabla 1).

El trabajo de campo estuvo enmarcado en la “Guía nacional para identificar puntos críticos de contaminación por plásticos y orientar la acción”, del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA). Desde esta perspectiva y de acuerdo con los datos obtenidos, se localizaron los principales “puntos críticos” de fugas de plástico, los cuáles fueron: 1) PET (usado en envases de bebidas embotelladas) y 2) PA y PP (derivado de distintas artes de pesca) y LDPE (de las bolsas de plástico en la compraventa del producto) (Fig. 1).

Figura 1. “Puntos críticos” de fuga de plástico en el sector pesquero de Oaxaca

Por otra parte, se concluyó que la generación de plástico del sector pesquero en relación con el plástico total de los municipios con los que actualmente trabaja la GIZ México fueron menores al 0.1 por ciento. Esto en proporción con los resultados de otro estudio realizado dentro del proyecto “Protección de las regiones costeras mexicanas y sus ecosistemas mediante la reducción de residuos plásticos” (PROCEP) para caracterizar los residuos de los municipios del proyecto. Aún cuando la representación es poca, sigue siendo un problema que afecta directamente las playa y el mar.

Hacia un mar y una pesca con menos plástico

La GIZ México, a través del proyecto PROCEP, que trabaja por encargo del Ministerio Federal alemán de Medio Ambiente, Protección de la Naturaleza, Seguridad Nuclear y Protección de los Consumidores (BMUV por sus siglas en alemán), en coordinación con la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (SEMARNAT),  gobiernos locales de la región costera de Oaxaca, en alianza con pescadores y autoridades del sector a nivel municipal, estatal y federal, buscamos reducir el ingreso de residuos plásticos al mar y a los ecosistemas marinos.

En este sentido, con el sector pesquero y las autoridades correspondientes, con base en los resultados del diagnóstico se están diseñando intervenciones oportunas para llevarlas a cabo durante 2023. Algunas de las propuestas de estrategias a implementar se destacan en la Tabla 3.

Estas intervenciones serán complementadas con estrategias transversales de comunicación, sensibilización, generación y transferencia de conocimiento. Esto permitirá implementar campañas para la reducción del consumo de productos plásticos de un solo uso, dirigida al sector pesquero ribereño y de altura, proveedores y comerciantes.

En coordinación con los otros componentes del proyecto se pretende mejorar la gestión local de residuos, disminuir el consumo de plástico de un solo uso, se difundirán las buenas prácticas y las lecciones aprendidas para mejorar las estrategias y programas nacionales de prevención de basura marina.

Sin duda, la colaboración con el sector pesquero será clave para frenar la amenaza de la contaminación plástica que llega al mar, favorecer mares limpios y promover una pesca sostenible.

Residuos plásticos en playa de pescadores. Foto: © Víctor Arturo Ricárdez-García

Fuentes de información

[1] Comisión Nacional de Pesca y Acuacultura (CONAPESCA) (2019). La pesca mexicana, una actividad inmensa como el mar. Disponible en https://www.gob.mx/conapesca/articulos/la-pesca-mexicana-una-actividad-inmensa-como-el-mar-227722?idiom=es

[2] Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) (2019). Censos económicos 2019, pesca y acuicultura. Disponible en https://cuentame.inegi.org.mx/economia/primarias/pesca/default.aspx?tema=e

El rol del sector transporte en la acción climática de México

De acuerdo con el Inventario Nacional de Emisiones de Gases y Compuestos de Efecto Invernadero (GyCEI) 1990-2019, el sector de transporte fue la categoría con mayor contribución de emisiones en ese periodo. En 2019, el sector transporte fue el segundo mayor emisor de GyCEI, con una contribución de 18.5 por ciento de las emisiones totales en México, de las cuales 92 por ciento corresponden al autotransporte.

Dichas emisiones se consideran directas, es decir, las emisiones causadas por la combustión interna de hidrocarburos en los motores o en la generación de la electricidad que requieren los motores eléctricos. Si a esto se añaden las emisiones indirectas, es decir, las emisiones asociadas a la fabricación y envío de los automóviles y las emisiones asociadas a la producción de cemento que fue requerido en la construcción de las calles y carreteras por las que circulan los vehículos, las emisiones totales asociadas al transporte de personas y mercancías que requieren los vehículos automotores es considerablemente más alto.

De manera adicional, el transporte es una de las principales fuentes de contaminación atmosférica de las ciudades que, de acuerdo con el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), tuvo un costo de $693,760 millones en 2019.

Los habitantes de Ciudad de México y su área metropolitana conviven diariamente con altos niveles de concentración de ozono y partículas finas. Foto: © GIZ México

Acciones climáticas en la movilidad

Si sabemos que reducir las emisiones del sector transporte es fundamental para mitigar los efectos del cambio climático y mejorar la calidad del aire en el país, la siguiente pregunta que debemos plantearnos es cómo lograrlo. La respuesta más simple, que no por ello sencilla, es hacer los viajes lo más eficiente posibles o, dicho de otra manera, mover a más personas y mercancías con la menor cantidad de viajes.

La mayor parte de los viajes de autotransporte (y las emisiones de GyCEI asociadas a estos) se hacen con automóviles privados, por lo que reducir estos es la medida con mayor impacto potencial en la reducción de emisiones.

Esto se puede impulsar de varias maneras, como las enlistadas a continuación:

  • Promover programas para compartir el auto (car-pooling): esto es cuando dos o más personas que normalmente se trasladan en sus autos privados en una ruta parecida lo hacen en un solo automóvil. Esta medida se puede promover dentro de las empresas para integrantes de la misma que tienen desplazamientos similares.
  • Impulsar medios de movilidad activa en viajes de corta distancia: reemplazar el uso de automóvil por viajes a pie, bicicleta u otros en distancias cortas. Lo anterior tiene el potencial de reducir emisiones y tener impactos positivos en la salud.
  • Mejorar y promover el uso del transporte público masivo: mientras que un auto compartido normalmente tiene la capacidad para trasladar a 4 personas (reducir hasta 3 viajes), el transporte público masivo tiene la capacidad de trasladar varias decenas de personas en un solo vehículo, potencializando la reducción de emisiones de esos viajes.  
Av. Héroes de Nocupétaro en la ciudad de Morelia, Michoacán. El trazado de la avenida comparte espacio con unidades de transporte público ciclistas y peatones, lo que promueve diversas formas de movilidad además del automóvil. Foto: © GIZ México.

La disminución del número de automóviles en las calles representa una reducción de la congestión vial, lo que también impacta en el tiempo de traslado y productividad de las personas y ciudades, y aumenta su tiempo libre para actividades personales y familiares.

Si el transporte público es la medida con mayor potencial para reducir emisiones, la siguiente pregunta es cómo se puede hacer este más conveniente, eficiente, cómodo y seguro para reemplazar viajes individuales.

En tema de costos, elegir el transporte público en vez del automóvil no parecería ser tan difícil. El costo de los automóviles representa un gasto considerable para quien tiene la oportunidad de elegir este medio de transporte, no sólo por el costo de adquirir el vehículo, sino por los gastos adicionales como gasolina, seguro, mantenimiento, emplacamiento, entre otros. Sin embargo, la compra y uso del auto privado en México sigue en aumento ya que se percibe como un medio más seguro, cómodo y práctico que el transporte público.

Adicionalmente, la pandemia de COVID-19 provocó una reducción en el número de personas usuarias de transporte público, ya que se le consideró como un espacio potencial de contagio.

Para frenar, o idealmente revertir el número de viajes individuales en automóvil privado, el transporte público no sólo debe ser una opción más económica que el transporte privado, sino que se deben cuidar varios elementos adicionales:

  1. Tiempos de traslado: uno de los principales factores que restan popularidad al transporte público es el tiempo de viaje; si la unidad tiene una velocidad muy baja, una ruta poco directa, o paradas excesivas, esto resulta en un viaje más largo. Para ello es importante hacer un estudio de movimientos en la cuidad, y, con base en ello, optimizar las rutas, lo cual incluye identificar potenciales carriles exclusivos para el transporte público.
  2. Frecuencia del servicio: el número de corridas que tiene una ruta determina el posible tiempo de espera de las personas usuarias para tomar la unidad, algo que también tiene efectos en la duración total del viaje y el tiempo de espera en la parada o calle.
  3. Cobertura: una opción de transporte público cercana a la vivienda de una persona usuaria, y por lo tanto el tiempo y esfuerzo requerido para acceder al mismo, también es un factor determinante para priorizar ese medio de transporte.
  4. Seguridad: la percepción de seguridad es fundamental para seleccionar la opción de transporte. Si una persona no se siente segura dentro del transporte público o en el camino a tomarlo, ya sea por posible acoso, robo o delitos similares, hará lo posible por evitar viajar en ese medio.  
  5. Calidad y comodidad: la calidad y comodidad son factores importantes en la selección del transporte público, desde el trato de las personas operadoras, facilidad de pago y acceso, hasta los espacios en la unidad a lo largo del trayecto.

Para que los servicios de transporte público sea rentables, estos puntos se deben conciliar con la intención de aumentar el número de pasajeros para reducir las emisiones por traslado de personas. Para ello, es importante optimizar los sistemas de transporte público: tratar de empatar la demanda de traslado de la población con la oferta del servicio; en horarios de mayor demanda disponer un mayor número de unidades con una alta ocupación, pero no sobrepasadas; y tratar de reducir viajes con pocas personas usuarias, lo que además hace más eficiente y rentable el servicio y permite mejoras adicionales del mismo.

Personas ingresan al autobús de la Central de Transferencia San Juan Bosco en la ciudad de León, Guanajuato. La ruta ofrece plataformas en desniveles; las rutas y la frecuencia de las corridas se optimizan mediante contadores, cámaras dentro de las unidades y sistemas de rastreo GPS. Foto: © GIZ México.

Apoyo para la transición hacia sistemas integrados de transporte público en México

El proyecto “Transición hacia un Sistema Integrado e Inteligente de Transporte Público en México” (TranSIT), implementado por la Cooperación Alemana al Desarrollo Sustentable (GIZ) en México por encargo del Ministerio Federal alemán de Cooperación Económica y Desarrollo (BMZ, por sus siglas en alemán), tiene el objetivo de apoyar a estados y ciudades de México a mejorar la calidad y eficiencia de sus sistemas de transporte público, así como reducir emisiones de GyCEI en el proceso. A nivel federal, el proyecto trabaja en coordinación con la Secretaría de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano (SEDATU).

Además de apoyar proyectos demostrativos en reducción de emisiones por persona pasajera, el proyecto trabaja en los siguientes puntos:

  • Analizar los sistemas actuales de transporte público y proponer estrategias para su optimización.
  • Impulsar un enfoque inclusivo de grupos vulnerables para facilitar su acceso y uso del transporte público, como unidades con rampas, elementos podotáctiles, entre otros.
  • Promover la digitalización de los sistemas para facilitar la información hacia las personas usuarias, como el uso de aplicaciones que informen sobre paradas, horarios o incluso la ubicación en tiempo de llegada de las unidades, o incluso compartan información sobre el conductor, al considerarse la seguridad de las usuarias.
  • Transitar hacia la electrificación de los sistemas de transporte público a largo plazo.
  • Desarrollar las capacidades técnicas y de toma de decisión de los trabajadores del sector de transporte público para analizar la información generada e identificar mejoras en el servicio.

Actualmente, el proyecto TranSIT trabaja con los estados de Puebla, Oaxaca y Yucatán y la ciudad de León, en Guanajuato, con la visión de impulsar los sistemas en estos lugares y de manera posterior promover la diseminación de buenas prácticas a más sistemas de transporte público en el país.  

Mejorar la movilidad no sólo es fundamental para enfrentar problemáticas ambientales y de salud en México, sino para el desarrollo económico y en la accesibilidad, equidad y derecho a la ciudad de sus ciudadanas.

Las ciudades como punto de partida para la acción climática en México

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En México, el proyecto “Protección del Clima en la Política Urbana de México“ (CiClim) (2017-2022) de la Iniciativa Climática Internacional (IKI) contribuyó a una disminución de CO2 a través de la planificación urbana sostenible.

La visión se compuso de tres ejes principales: planificación urbanamovilidad urbana sostenible e integración de servicios ecosistémicos. De esta manera, el proyecto se centró en generar evidencia y lecciones aprendidas a partir de prototipos y casos de implementación, lo que se sistematizó en buenas prácticas y experiencias locales a partir de acciones en territorios hasta el desarrollo de políticas nacionales de desarrollo urbano.

Las ciudades mexicanas sufren eventos climáticos extremos como lluvias torrenciales e inundaciones. Foto: © IMPLAN Torreón (2020)

Impactos del cambio climático

México es altamente vulnerable a los impactos del cambio climático debido a sus características geográficas y condiciones sociales desfavorables; y es a nivel local donde la población se ve directamente afectada por eventos climáticos extremos: lluvias torrenciales, huracanes, altas temperaturas y sequías, que resultan en inundaciones, deslizamientos de tierra, islas de calor e incendios, entre otros.

Para brindar soluciones a estos desafíos, el proyecto trabajó en conjunto con la Secretaría de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano (SEDATU), la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (SEMARNAT) y con más de nueve ciudades para impulsar estrategias y programas con impacto en su territorio.

Dentro del desarrollo urbano hay dos aspectos principales: la planificación y el diseño urbano. Fueron estos dos caminos principales donde el proyecto centró sus recursos. Su objetivo fue generar espacios para el diálogo y la construcción de una narrativa que demuestre que las ciudades son la clave para la transformación climática.

Las ciudades están llamadas de manera urgente a actuar por el cambio climático. En la perspectiva del proyecto, una ciudad es el lugar donde se promueven ideas innovadoras desde la perspectiva de la planificación urbana sostenible: integración de los servicios ecosistémicos a través de la infraestructura verde; movilidad no motorizada y segura y espacios públicos que promuevan la inclusión de grupos vulnerables.

Junto con sus contrapartes, el proyecto creó conciencia sobre formas innovadoras de «hacer ciudad» en cinco ciudades piloto (LeónMoreliaTlaquepaqueHermosillo y Mérida) y 3,000 funcionarios públicos fueron capacitados en “Diseño de calles e infraestructura verde“ (2019-2021) e “Introducción a la sustentabilidad urbana“ (2018-2020).

El proyecto trabajó en distintas iniciativas con gobiernos, organizaciones internacionales, el sector privado y comunidades. Foto: © Colectivo Tomate

Implementación de acciones de cambio climático

Una vez que se ha logrado la comprensión de los conceptos de desarrollo urbano sostenible, las ciudades (contrapartes) redujeron las emisiones de CO2 a través de la construcción de más de 50 kilómetros de ciclovías (ciclovías emergentes e infraestructura permanente) y con proyectos de espacio público accesible y seguro en más de 20 municipios de México (2020-2021). Además, el proyecto apoyó a contrapartes federales y locales para fortalecer el diseño urbano sostenible, como la ciclovía Tlaquepaque (2019) que permite capturar e infiltrar el agua de lluvia en los acuíferos.

Ciclovía que captura e infiltra el agua de lluvia en los acuíferos, en la ciudad de Tlaquepaque. Foto: © GIZ Mexico

Políticas nacionales sostenibles

Se identificaron lecciones aprendidas para demostrar el éxito de la visión de sostenibilidad. Las contrapartes desarrollaron instrumentos, mecanismos, estándares y directrices en 16 publicaciones técnicas (2018-2022). Los conceptos de sustentabilidad se han integrado como condición previa en los procesos de planeación y permiten calcular la contribución de México en la mitigación y adaptación al cambio climático (informe NDC 2021). Se evaluó una Ley Federal de Movilidad y Seguridad Vial que finalmente entró en vigor en mayo de 2022. La Ley proporciona la base para modos de transporte más eficientes, seguros y sostenibles, desde su planificación hasta su implementación.

Con aliados, el proyecto promovió una movilidad eficiente, inclusiva y sostenible en las ciudades. Foto: © Colectivo Tomate

Conclusión al final de la duración del proyecto

El proyecto CiClim hizo las cosas de manera diferente: hablar del proyecto significa hablar de compromiso y pasión por querer un país mejor y proteger el clima, pero sobre todo por trabajar juntos en un diálogo de comprensión y escucha entre las contrapartes, la sociedad civil, las comunidades y el sector privado.

Con este enfoque, el proyecto ha creado buenos ejemplos que motivan a otros gobiernos locales, organizaciones internacionales y otros actores a tomar un camino similar.


El proyecto “Protección del Clima en la Política Urbana de México“ (CiClim) (2017-2022) se implementó a través de la Cooperación Alemana al Desarrollo Sustentable (GIZ) en México por encargo del entonces Ministerio Federal alemán de Medio Ambiente, Protección de la Naturaleza y Seguridad Nuclear (BMU), hoy (2023) Ministerio Federal alemán de Economía y Protección del Clima (BMWK).

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Financiamiento local para el desarrollo urbano sostenible

El “financiamiento local sostenible” es un tema sensible y uno de los factores principales que determina el fracaso o el éxito para la mayoría de los proyectos que desarrollamos en conjunto con los municipios, ya sean iniciativas privadas, públicas o de interés común, como desde la sociedad civil.

Este texto versa sobre la importancia del financiamiento y las diferentes rutas que existen en México. Una de las misiones de la GIZ México es impulsar acciones que los gobiernos locales de México quieren implementar en materia de desarrollo territorial y urbano sustentable, así como encontrar estrategias de sostenibilidad operativa y financiera en el tiempo. En muchas ocasiones, debemos prever su implementación durante 10, 20 o más años, mientras que los proyectos de cooperación rara vez superan los 5 años, lo que supone un reto de independización de los proyectos. Para cualquier acción pública de los gobiernos – siempre – se requieren recursos financieros.

En el país, la administración federal recauda 93 por ciento de los impuestos, y de los impuestos locales, el 62 por ciento de la recaudación se concentra en 50 municipios. La tasa de recaudación de 17.9 por ciento en México está por debajo del promedio de América Latina y el Caribe, que se ubica en 21.9 por ciento y por debajo del promedio de los países de la OCDE, en 33.5 por ciento.

Para Carlos Brown, experto en finanzas públicas, hoy por hoy, vivimos una “anomalía fiscal”: en términos de ingresos, México se encuentra en el decimoquinto lugar a nivel mundial, pero en cuanto a la recaudación fiscal se encuentra entre las posiciones más bajas.

Los municipios son los que implementan una serie de políticas territoriales, de infraestructura o de servicios porque son la unidad administrativa más cercana a la ciudadanía. El imbalance recaudatorio representa un problema que tiene diferentes aristas: en primer lugar, muchos municipios dependen de las transferencias federales para operar; en segundo lugar, se desincentiva a los municipios a hacer ejercicios de cobranzas, lo que, en tercer lugar, lleva a un desarrollo desigual cuando no se tributa lo debido. Proyectos de agua potable, drenaje, tratamiento de aguas residuales y tratamiento y disposición de residuos sólidos suelen estar fuera del alcance de la mayoría de las administraciones.

Según un estudio de OXFAM México, el 43% de las personas creen que el pago de sus impuestos sirve poco o nada para mejorar los servicios públicos. Foto: GIZ México

Opciones de instrumentos de financiamiento para gobiernos locales

En el paisaje financiero hay distintas instituciones cuyo objetivo es facilitar el ahorro y el financiamiento a personas físicas y morales. Con ello se busca ampliar el acceso a instrumentos financieros en áreas productivas prioritarias para fomentar la producción de bienes o servicios que no se resuelven por medio del mercado, como es el caso común de los bienes públicos.

Durante el Encuentro de Ciudades Sostenibles, organizado por la GIZ México en noviembre de 2022, se tuvo una mesa de conversación titulada “Oportunidades de financiamiento para proyectos sustentables en ciudades” en la que participaron Rafael Márquez Mota y Carlos David Roldán Juárez, representantes del Banco Nacional de Obras y Servicios Públicos (BANOBRAS), Carlos Brown, del Instituto del Sur, Siddharta Flores,de Nacional Financiera (NAFIN), y Álvaro Lomelí, de la Secretaría de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano (SEDATU).

Rafael Márquez, experto asesor de financiamientos para municipios de BANOBRAS, compartió que el objetivo de las delegaciones estatales de esta institución es el de dar asesorías y garantizar el acceso a créditos a los municipios para sus proyectos de infraestructura. A pesar de que la banca de desarrollo no asesora los proyectos específicos en lo que a su materia respecta, puede asesorar a municipios para encontrar la mejor opción para financiar un proyecto, ya sea con acreedores comerciales, públicos o privados, y se dan capacitaciones a funcionarios municipales y para organismos operadores.

Además, aquellos proyectos que consideren una agenda inclusiva o verde se consideran dentro de corredores especiales susceptibles a subsidios adicionales. Estos podrán solicitar recursos al Fondo Verde para el Clima y al Fondo “Proyectos Sostenibles” de Nacional Financiera – una institución del Gobierno Federal mexicano. Esta institución tiene un portal donde ofrece una variedad de servicios de atención para asesorar a municipios, pequeñas y medianas empresas.

Durante el “Encuentro de Ciudades Sostenibles”, expertos conversaron sobre los aspectos del financiamiento municipal en México e invitaron a los funcionarios presentes a acercarse a sus delegaciones estatales. Foto: GIZ México

Para manejar créditos, es decir adquirir deudas de una manera productiva, los gobiernos locales necesitan asegurar ingresos estables en el futuro. Esto significa que los municipios deben y pueden cobrar adeudos de impuestos correspondientes a los grupos productivos que deberían contribuir a las deudas fiscales (en mayor medida) – hoteleros, servicios, industrias, etc. Junto con la asesoría gratuita de estas instituciones financieras del gobierno federal se pueden definir estrategias para recuperar adeudos por pago de predial.

Hay ejemplos de ciudades que avanzado en el cobro de deudas por pagos de predial y para capturar la plusvalía de la cual los propietarios de predios en áreas urbanas en crecimiento se benefician. Se trata de rentas que se retornan de las inversiones que las administraciones locales hacen al espacio público, derivados del proceso de urbanización y de la mejora del equipamiento de la ciudad. Este es un instrumento fiscal que muchas ciudades en el mundo implementan y, de hecho, se ha demostrado que contribuyen a reducir desigualdades sociales, desincentivan la especulación y son utilidades compartidas, ya que esos recursos se pueden invertir en infraestructura o servicios que aumentan el valor del suelo, de manera que se obtiene un círculo virtuoso.

La SEDATU publicó el Manual de Instrumentos para el Financiamiento de la Ciudad en el que se esclarecen los aspectos económicos, legales y pragmáticos relacionado a los instrumentos y gobernanza. Algunos ejemplos de la implementación exitosa de estos instrumentos son Zapopan, municipio que recaudó alrededor de 250 millones de pesos entre 2015 y 2018, y Puerto Vallarta, que recaudó 130 millones de pesos, al implementar estos instrumentos en 2021.

Durante la sesión se dijo que para desempeñar la acción pública orientada a mejorar la calidad de vida de sus habitantes y con la posibilidad de revertir las desigualdades, los municipios tienen a la mano diversas herramientas para posibilitar el financiamiento local, tanto autónomo como a través de la federación y sus diferentes fondos y subsidios para entidades federales.  Como apuntó Carlos Brown, la autonomía económica es autonomía política, es decir que lo que se quiere hacer no se parece a lo que se puede hacer. Dicho de otra manera, es uno de los principales factores que determinan el éxito o el fracaso de los proyectos de interés público.

Participación ciudadana, ingrediente clave para proyectos sostenibles

Finalmente, si los proyectos municipales cuentan con el apoyo de la sociedad, no sólo será un proceso más democrático, sino que también será posible mantenerlo en el tiempo. Las consecuencias que se desprenden de las crisis ambientales obligan a la participación social porque los efectos son directos sobre las personas.

Un proceso de socialización, sensibilización y consulta adecuado aporta a la sostenibilidad de los proyectos. Foto: Colectivo Tomate

Para que la ciudadanía se apropie de los proyectos, por un lado, se requieren mecanismos formales de participación ciudadana, y por el otro, se deben comunicar a tiempo y de manera correcta las acciones de inversión -una pedagogía integral. Un ejemplo en otros países en América Latina son las Veedurías Ciudadanas, que son organizaciones civiles que se dedican a la vigilancia del correcto uso de los recursos.

Para conocer más sobre el tema, recomendamos el episodio “Financiamiento municipal para ciudades costeras sustentables” de nuestro pódcast “Ciudades y Transporte Sustentable”.

Profesionalización de empresas del autotransporte de carga para un futuro sustentable y competitivo

En México, la carga transportada por autotransporte es un indicador clave de la actividad económica y es útil para medir la eficiencia de la economía del país. En 2020, más de la mitad de la carga nacional se distribuyó por medio del autotransporte de carga. En el mismo año, el autotransporte de carga aportó el 3.3 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB) y dio empleo a casi un millón de personas.

Los más de un millón de vehículos de transporte de carga (con un promedio de antigüedad de las unidades de más de 19 años), en más de 190,000 empresas registradas en 2021, tienen un impacto ambiental significativo. Según un estudio del Instituto Nacional de Ecología y Cambio Climático (INECC) más del 25 por ciento de las emisiones de los gases de efecto invernadero y más del 76 por ciento de las emisiones de carbono negro en el sector del autotransporte están relacionados con el autotransporte de carga. Por ello es relevante tomar acciones y capacitar a las personas relacionadas con el transporte de carga para disminuir los aportes de emisiones de este sector.

La capacitación e implementación de medidas de mitigación en este sector representa un reto debido a que el 97 por ciento son micro y pequeñas empresas que concentran más de la mitad de los vehículos de transporte de carga en el país.

Con aliados, la GIZ México ha impulsado iniciativas de profesionalización en el sector de transporte de carga. Foto: GIZ México / Luis Adrián Ramírez

Las circunstancias financieras (no contar con capital o acceso a crédito), administrativas (poca disponibilidad de tiempo y recursos humanos) y educativas (carencias de competencias básicas) obstaculizan la búsqueda e inscripción a los servicios de capacitación. Tanto el desconocimiento de beneficios de mejores prácticas y nuevas tecnologías como la falta de programas de incentivos y seguimiento para la mejora continua de personal impiden avanzar con la profesionalización de empresas transportistas.

A continuación presentamos las iniciativas de profesionalización que la Cooperación Alemana al Desarrollo Sustentable (GIZ) en México, que trabaja por encargo del Ministerio Federal alemán de Cooperación Económica y Desarrollo (BMZ por sus siglas en alemán) a través del Programa Transporte Sustentable (PTS), ha impulsado en colaboración con actores públicos y privados y que promueven un sector del autotransporte de carga amigable con el medio ambiente y más competitivo.

EducaT: Vinculación entre demanda y oferta

EducaT es una plataforma en línea operada por la Asociación Nacional de Productores de Autobuses, Camiones y Tractocamiones (ANPACT) que brinda información sistematizada sobre capacitaciones disponibles vinculando empresas transportistas con organizaciones especializadas en formación.

Hasta la fecha, se han publicado 120 cursos de 24 organizaciones y casi 500 usuarios (14 por ciento son mujeres) están registrados en la plataforma.

Mejora de la oferta y análisis de cobeneficios

Para cumplir la brecha entre demanda y oferta, en colaboración con especialistas nacionales e internacionales se elaboraron programas adicionales a las ofertas de cursos existentes. En la etapa piloto, más de 100 empresas transportistas de diferentes tipos y tamaños fueron capacitadas de forma gratuita y se brindó un servicio de seguimiento personalizado para la mejora continua y el monitoreo de impactos.

  • a) Programa integral en eficiencia energética en el autotransporte de carga

Se brindó un programa dirigido en particular a Micro, Pequeñas y Medianas empresas (MiPyMEs) que incluyó capacitaciones para mandos medios en gestión de flota, operadores en conducción técnico-económica y seguimiento para el control de combustible. En los cursos prácticos se demostró un ahorro de combustible de hasta 25 por ciento gracias a cambios en conductas de manejo.

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  • b) Gestión, monitoreo y planes de mejora para operaciones logísticas

En colaboración con la organización no gubernamental holandesa Smart Freight Centre (SFC), más de 50 empresas transportistas en México recibieron apoyo para conocer la metodología GLEC (Global Logistics Emissions Council), que calcula todos los gases de efecto invernadero que se emiten a lo largo de la cadena de suministro multimodal. Con ello se busca fortalecer las capacidades de las empresas, para que de manera interna midan su impacto ambiental y definan acciones para la reducción de ese impacto.

En el marco de este proyecto, de la mano de las especialistas de SFC, algunas empresas participantes también desarrollaron planes de mejora continua para lograr sus objetivos hacia la sustentabilidad. En dichos documentos se definieron medidas cuya implementación les permitió tener ahorros de combustible por tonelada-kilómetro recorrido de hasta el 4.5 por ciento.

Además, en colaboración con el North American Council for Freight Efficiency (NACFE), GIZ México apoyó en una serie de seminarios virtuales sobre mejoras tecnológicas (grabaciones disponibles: [1] ralentí[2] llantas y sistema de inflado y [3] telemetría) y con la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (SEMARNAT) trabajó en la elaboración del material que forma parte en el diplomado del Distintivo CANACAR sobre eficiencia energética en el autotransporte (hasta la fecha 129 personas pertenecientes a 44 empresas concluyeron el diplomado).

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Por otra parte, la capacitación a capacitadores es un elemento clave para luego transmitir el conocimiento a la nueva generación de profesionales. Por ello, en colaboración con los institutos españoles Zaragoza Logistics Center e ITAINNOVA se capacitó a 32 profesores y docentes (19 hombres y 13 mujeres) en las últimas tendencias sustentables e inteligentes en la logística.

Como parte de las actividades finales, las y los docentes elaboraron currículums formativos incorporando temas y herramientas del curso. Como resultado, en 2022 al menos una de las propuestas había sido aprobada como contenido de una maestría en ciencias de ingeniería en una institución educativa.

Estas iniciativas han demostrado el interés y los beneficios de capacitarse y establecer programas de mejora continua para las empresas transportistas. Implementar estrategias de profesionalización al personal constituye un gran potencial para toda la industria hacia un futuro sustentable y competitivo.

La capacitación a las personas del autotransporte de carga es relevante para reducir las emisiones contaminantes causadas por este sector. Foto: GIZ México / Luis Adrián Ramírez

Juntos por barrios más resilientes en las ciudades costeras mexicanas

Alrededor de 108 millones de personas en México viven en ciudades, lo que representa más del 80 por ciento de la población total. San José del Cabo, en el sur del estado de Baja California Sur, es una de las ciudades de más rápido crecimiento en México.

Su infraestructura urbana se concentra casi exclusivamente en complejos hoteleros y otras zonas turísticas de la franja costera. Sin embargo, faltan espacios públicos verdes y multifuncionales para los habitantes de la ciudad. Hacen falta espacios, por ejemplo, que ayuden a regular la temperatura y bajar el riesgo de inundaciones en la temporada de huracanes, así como lugares seguros, e inclusivos de encuentro y convivencia.

Aquí es donde la Deutsche Gesellschaft für Internationale Zusammenarbeit (GIZ) GmbH (Cooperación Alemana al Desarrollo Sustentable) coopera con el Ayuntamiento de Los Cabos y socios locales de la sociedad civil para mejorar la resiliencia de un barrio en Colinas de San José, con el objetivo que sus habitantes vivan en un entorno más sano.

Este trabajo consiste en el diseño y la creación de un parque modelo que se adapte a las condiciones climáticas locales a través de soluciones basadas en la naturaleza y que se convierta al mismo tiempo en un lugar de multiusos y bienestar comunitario. La iniciativa nombrada Nuestro barrio resiliente es uno de cuatro proyectos ganadores de la convocatoria internacional “Cities Challenge 2.0”, que busca contribuir a tener barrios más resilientes, habitables, sanos y adaptados al cambio climático en México, Sudáfrica, India y Bangladesh. La iniciativa en el Parque Hundido Pedro Sánchez en Los Cabos inició en octubre de 2021 y terminará en marzo de 2023.

En la ciudad de San José del Cabo, los residentes de Colinas de San José diseñaron y rehabilitaron su parque público en el marco de la convocatoria “Cities Challenge 2.0”, con el objetivo de contribuir a tener ciudades sanas y habitables para todas las personas. Foto: GIZ México

Participación ciudadana en la rehabilitación del parque

En la iniciativa Nuestro barrio resiliente, los deseos y necesidades de la población local desempeñan un papel clave a lo largo del proyecto. Las organizaciones Niparajá, Urbanería y EPI integraron a las y los vecinos en todas las actividades que se llevaron a cabo en el parque, desde la propuesta de diseño hasta los talleres participativos que se realizaron para transformar el espacio de manera conjunta. Los talleres se enfocaron en infraestructura verde y reforestación, arte urbano y urbanismo táctico, así como mobiliario urbano como áreas de descanso y bancas de picnic.

Además, las organizaciones ASA y Philanthropiece implementaron talleres de educación financiera y de primeros auxilios con varias escuelas cercanas, los y las vecinas del parque y otra colonia de Los Cabos.

“Esto es importante para mí, porque me interesa repetir este tipo de ejercicios. Vengo seguido a este parque y por esto me interesa que esté bonito y que mi comunidad tenga espacios dignos”.Beatriz González, vecina del Parque Hundido Pedro Sánchez

Transformación en un espacio verde, seguro e inclusivo

Y así se transformó el espacio: se plantaron más de 300 plantas de vegetación nativa, se crearon 3 módulos de descanso, una parada de transporte público, 8 cuencas y un pozo de absorción para recoger y almacenar el agua de lluvia, se pintaron 3 murales y se creó un jardín botánico. Casi 200 residentes de la ciudad se han ofrecido como voluntarios para ayudar.

Gracias a las cuencas y el pozo de absorción disminuye el riesgo de inundaciones, mientras que el agua de lluvia queda disponible durante más tiempo para las plantas del parque. Los cruces peatonales, la parada de camión, una rampa de acceso y las áreas de descanso contribuyen a un espacio más habitable y seguro para los habitantes de las zonas aledañas.

“Es muy importante mejorar los espacios en general, reforestando con flora nativa, porque es una zona árida, así que tenemos que hacer uso de recursos hídricos que son valiosos en esta parte del estado. Me parece una obra importante y necesaria para este tipo de espacios”.Giovanni Labastida, vecino del parque

Otros de los resultados de esta iniciativa fue la creación del comité vecinal a través del cual las y los vecinos están organizados y tienen canales de comunicación directos con el Ayuntamiento. Durante varios talleres de mantenimiento, se acordaron roles y responsabilidades entre los habitantes y el Ayuntamiento para mantener el parque. De manera adicional, los vecinos comentan que aumentó la percepción de seguridad en el parque y hay más interacción y comunicación entre sus visitantes, incluso se han formado nuevas amistades y relaciones.

Estos resultados fueron posibles con la gestión y el apoyo del Ayuntamiento, que estuvo involucrado a través del Instituto Municipal de Planeación (IMPLAN) de Los Cabos como enlace, y 9 áreas y direcciones que aportaron al éxito de la iniciativa, como la Dirección de Servicios Públicos.

Alumnos y alumnas de dos escuelas y un grupo de scouts se sumaron a la iniciativa. Durante un taller práctico de infraestructura verde y agua contribuyeron a la construcción de las cuencas de lluvia en el parque. Foto: GIZ México

Este esfuerzo colaborativo fue reconocido durante el Congreso Mundial de Parques Urbanos en Monterrey en noviembre 2022, durante el cual la iniciativa recibió el primer lugar otorgado por la Asociación Nacional de Parques y Recreación (ANPR), en la categoría salud y bienestar.

Al igual que en San José del Cabo, el proyecto “Desarrollo sustentable de regiones costeras urbanas mediante la integración de servicios ecosistémicos y biodiversidad” (BIOCITIS), de la GIZ México, también desarrolla medidas en otras regiones costeras mexicanas que protejan los ecosistemas de las ciudades y las hagan más habitables al mismo tiempo. En total, el proyecto contribuirá al mejor manejo de 30,000 hectáreas de ecosistemas y espacios públicos desde ahora y hasta 2024, siempre en estrecha colaboración con la población local para tener en cuenta sus necesidades e ideas.

La iniciativa “Nuestro barrio resiliente” integra elementos de reforestación e infraestructura verde, mobiliario urbano, urbanismo táctico, así como capacitación en primeros auxilios y temas financieros. Foto: GIZ México

Cooperación para la acción climática, reducción de contaminantes y protección de la biodiversidad en las ciudades mexicanas

La urbanización de México en las últimas décadas ha generado impactos ambientales y climáticos que perjudican el bienestar de su población y el desarrollo sustentable del país.

Debido al rápido crecimiento urbano, las ciudades generan la mayor parte de las emisiones contaminantes, acelerando los efectos del cambio climático como islas de calor, precipitaciones extremas, inundaciones, altos índices de contaminación atmosférica, escasez de agua, entre otros, los cuales tienen impactos cada vez más fuertes en el país.

Otro de los grandes retos derivado de la urbanización es el transporte de personas y de mercancías de un manera limpia e inteligente. En México, el sector de transporte aporta una cuarta parte de las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI). Adicionalmente, afecta de manera importante a la calidad de aire y la salud de la población.

Pero las ciudades no solo generan estos problemas, sino que también los sufren. Sin embargo, las ciudades pueden ser parte de las soluciones verdes e incluyentes.

Ante este panorama, con el Encuentro de Ciudades Sostenibles (8, 9 y 10 de noviembre, 2022, Ciudad de México), en la Cooperación Alemana al Desarrollo Sustentable (GIZ) en México promovimos un espacio de diálogo e intercambio de propuestas y soluciones innovadoras para la acción climática, reducción de contaminantes y protección de la biodiversidad desde la perspectiva local a nacional impulsada por la colaboración entre Alemania y México.

Con este evento impulsamos la cooperación y sinergia entre los sectores público, privado, sociedad civil, academia y juventudes para el fortalecimiento de la acción pública en México, así como la consolidación y promoción de mecanismos de financiamiento y sustentabilidad.

En el Encuentro de Ciudades Sostenibles se intercambiaron propuestas y soluciones innovadoras para la acción climática, reducción de contaminantes y protección de la biodiversidad en las ciudades mexicanas.
En el Encuentro de Ciudades Sostenibles se intercambiaron propuestas y soluciones innovadoras para la acción climática, reducción de contaminantes y protección de la biodiversidad en las ciudades mexicanas. Foto: GIZ México

Revive el Encuentro de Ciudades Sostenibles

Desarrollo urbano sustentable

En la GIZ impulsamos un modelo de ciudad sustentable que crezca ordenadamente y respete los límites ecológicos. Asimismo, buscamos que sea un modelo inclusivo al considerar las necesidades de todos los sectores de la población, que además cuente con más y mejores espacios verdes y una buena calidad ambiental y que sea resiliente al incorporar soluciones para hacerle frente a los impactos del cambio climático.

Por ello, el primer día del Encuentro de Ciudades Sostenibles reunió a especialistas, tomadores de decisiones y demás impulsores de la infraestructura verde, adaptación al cambio climático y el desarrollo urbano sostenible en México, para dialogar y compartir experiencias prácticas sobre el diseño e implementación de iniciativas en el país.

Una de las situaciones que se reconoció fue el rápido crecimiento de los asentamientos humanos que orilla a las personas a instalarse en zonas que alteran los ecosistemas, incluyendo los costeros, al mismo tiempo que impide un desarrollo digno para los habitantes, quienes carecen de servicios básicos en su día a día.

Javier Garduño, Director de la Unidad de Planeación y Desarrollo Institucional de la Secretaría de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano (Sedatu), dijo que es posible ponerse a trabajar de manera comprometida desde el barrio hasta las ciudades, “si bien podemos decir que el panorama es un poco pesimista, también podemos decir que trabajando en equipo se puede lograr que la gente se preocupe por su entorno, por sus espacios y alcanzar una transformación social, económica y ambiental”.

Visita al Parque Cuitláhuac, en la Alcaldía Iztapalapa en Ciudad de México, un espacio público donde confluyen elementos de infraestructura verde, economía circular, recreación, entre otros.
Visita al Parque Cuitláhuac, en la Alcaldía Iztapalapa en Ciudad de México, un espacio público donde confluyen elementos de infraestructura verde, economía circular, recreación, entre otros. Foto: GIZ México

También se reconoció el papel de las personas en las ciudades ya que son ellas quienes deciden cómo será su vivienda y son ellas quienes deberían ser los receptores de las campañas, políticas y consejos en favor de la sustentabilidad. Se destacó que toda política de sustentabilidad debe estar centrada en las necesidades de las personas y suceder de modo orgánico y natural, no como algo añadido a su entorno.

“La sustentabilidad es algo que debe ocurrir de manera natural en las viviendas, no algo que sea como un pegote”.Claudia Acuña, Coordinadora Nacional de Autoproducción, Instituto del Fondo Nacional de la Vivienda para los Trabajadores (INFONAVIT)

En ese sentido se presumió el caso del proyecto del “Parque Hundido Pedro Sánchez”, en la ciudad de San José del Cabo, en Baja California Sur, con el que se mejorara la resiliencia urbana ante los efectos del cambio climático a través de la rehabilitación de espacios públicos de la mano de la participación ciudadana.

Bárbara Scholz, Asesora de la División de Desarrollo Urbano del Ministerio Federal alemán de Cooperación Económica y Desarrollo (BMZ), resaltó que en la Agenda 2030 se señale la importancia de las ciudades no sólo como receptoras de las políticas de desarrollo sustentable, sino también como actores activos en la toma de decisiones para enfrentar los desafíos en torno a energía y cambio climático.

También se habló de las ciudades esponja, un modelo de ciudad capaz de lidiar con inundaciones y otros problemas hídricos urbanos a través de tecnología necesaria para absorber el agua, descontaminarla y reusarla para riego y otras actividades humanas.

“Una ciudad esponja se caracteriza por estar protegida desde afuera, desde el mar de estas marejadas ciclónicas en la medida de lo posible”.Holger Matthäus, Senador de Infraestructura, Medio Ambiente y Construcción de la ciudad alemana de Rostock.

Gonzalo Llosa Talavera, coordinador de Proyecto Ciudades Sostenibles, GEF-WWF, Ministerio de Medio Ambiente Perú, destacó la importancia de que sociedad y gobierno actúen juntos tejiendo redes de apoyo a fin de que esos esfuerzos aislados se unan a través de procesos de gobernanza que permitan construir modelos de apoyo a las ciudades costeras.

Durante esta discusión se comprendieron las afectaciones en las ciudades costeras fruto de los procesos de urbanización y su impacto en la calidad de los recursos hídricos; asimismo se reconoció que el trabajo conjunto entre sociedad y gobierno ayuda a hacer frente a la pérdida de biodiversidad en las ciudades costeras mexicanas.

El evento reunió a representantes de los sectores público, privado, sociedad civil, academia y juventudes.
El evento reunió a representantes de los sectores público, privado, sociedad civil, academia y juventudes. Foto: GIZ México

Movilidad urbana sustentable

Desde la GIZ impulsamos el derecho a la movilidad, que se enmarca en la Ley General de Movilidad y Seguridad Vial (LGMSV), como el derecho de toda persona a trasladarse y a disponer de un sistema integral de movilidad de calidad, suficiente y accesible que, en condiciones de igualdad y sostenibilidad, permita el desplazamiento de personas, bienes y mercancías.

Durante el segundo día del Encuentro de Ciudades Sostenibles, se reflexionó y se compartieron experiencias e iniciativas de movilidad que se impulsan desde diferentes sectores para atender las problemáticas ambientales, económicas y sociales generadas por el transporte.

Se dijo que la movilidad eléctrica se debe extender al transporte de pasajeros y de carga ya que son los que emiten más emisiones contaminantes en México debido a la edad de las flotas vehiculares. Esto ayudaría a reducir no solo los gases de efecto invernadero, sino también contaminantes climáticos de vida corta, como el carbono negro, que afecta la salud de las personas. Sin embargo, se reconoció que uno de los retos en México es la infraestructura para la red de carga eléctrica.

También se reconoció que los cuidados familiares son el principal motivo de viaje de las mujeres, sin embargo, la mayoría de las ciudades mexicanas carecen de datos que incluyan este componente para atender a este segmento de la población a través de las políticas públicas.

Respecto al enfoque de seguridad y género, Gabriela de la Torre Ríos, gerente del proyecto de electromovilidad en el World Resources Institute (WRI) en México, enfatizó que las mujeres, las niñas y las adolescentes viven otro tipo de vulnerabilidades en el territorio y en el espacio público que tiene que ver con la violencia sexual y que además tienen una percepción de seguridad distinta, y, por consiguiente, las políticas, programas y líneas de acción deberían estar encaminadas con base en estos marcos de referencia: la violencia que se vive en el espacio público de manera cotidiana y la inseguridad pública que se puede vivir.

(de izq. a der.) Mabel Almaguer (Sedatu), Mariana Aragón (Mujeres en Movimiento), Gabriela de la Torre Ríos (WRI) y Adriana Zenteno (Mujeres en Movimiento), panelistas del conversatorio “Movilidad con perspectiva de género”.
(de izq. a der.) Mabel Almaguer (Sedatu), Mariana Aragón (Mujeres en Movimiento), Gabriela de la Torre Ríos (WRI) y Adriana Zenteno (Mujeres en Movimiento), panelistas del conversatorio “Movilidad con perspectiva de género”. Foto: GIZ México

En cuanto a la movilidad inteligente se reconocieron algunas de sus características: eficiencia, sostenibilidad, seguridad, conexión, accesibilidad, flexibilidad, automatización y buena experiencia al usuario. Sin embargo, también se reconocieron algunas de las necesidades actuales, como la integración de sistemas de pago que unifiquen los cobros por servicios tanto de transporte público, como de combustible, estacionamientos, entre otros.

Estas son algunas acciones y herramientas digitales que ayudan a la movilidad en las ciudades presentadas en el segundo día del evento:

  • En la ciudad de León, Guanajuato, se implementó un programa de bicicleta pública con un sistema sin anclaje vinculado mediante una aplicación, programa que actualmente está en reestructuración.
  • La Calculadora +Bici,-CO2, creada con el apoyo de la GIZ, que permite estimar la cantidad de emisiones mitigadas debido al incremento del uso de la bicicleta.
  • Los contadores ciclistas que permiten identificar el efecto positivo de la infraestructura ciclista correctamente habilitada.
  • En Guadalajara, Jalisco, los parquímetros automatizados que funcionan a través de una plataforma virtual que permite pagos digitales, así como el un control de regulación administrativo. Además, se implementó una Plataforma de Infracciones de Movilidad (PIM).
  • Con el apoyo de la GIZ, EZ Parking, una plataforma digital que facilita la ubicación, reserva y monitoreo de bahías de carga y descarga de mercancías.
  • Where Is My Transport, empresa que mapea el sistema de transporte para optimizar y mejorar la experiencia del viajero a través del uso de datos.
  • Con la plataforma DATUM se busca replicar el esfuerzo comunitario de activistas para mapear el transporte no estructurado en África y traer este modelo a América Latina.
  • Dat´s Why, empresa enfocada en procesar y dar sentido a datos, como desplazamientos, patrones de comportamiento y gustos, sobre todo en áreas donde aún no se cuenta con información estadística.
EZ Parking es una plataforma digital que facilita la ubicación, reserva y monitoreo de bahías de carga y descarga de mercancías.
EZ Parking es una plataforma digital que facilita la ubicación, reserva y monitoreo de bahías de carga y descarga de mercancías. Foto: GIZ México

Transporte público inteligente, inclusivo y sustentable en México

Con el objetivo de mejorar la calidad y eficiencia del transporte público en México a nivel nacional y subnacional, durante el Encuentro de Ciudades Sostenibles se presentó el proyecto “Transición hacia un Sistema Integrado e Inteligente de Transporte Público en México” (TranSIT), implementado por la GIZ México por encargo del Ministerio Federal alemán de Cooperación Económica y Desarrollo (BMZ, por sus siglas en alemán).

A partir de 2022 y hasta 2026, la GIZ México trabajará en coordinación con Sedatu y los estados de Oaxaca, Yucatán y Puebla y la ciudad de León, así como con actores y organizaciones clave dentro del sector.

Como parte de esta colaboración se desarrollarán instrumentos para mejorar los procesos de toma de decisión; se implementarán proyectos piloto de transporte público inteligente, inclusivo y amigable con el clima en las regiones seleccionadas; se fortalecerán las capacidades técnicas de los tomadores de decisiones; y se buscará promover el intercambio de conocimientos y lecciones aprendidas entre los actores clave del sector.

(de izq. a der.) Alejandro González Poveda (Yucatán,) Álvaro Lomelí Covarrubias (Sedatu), Isabel von Griesheim (GIZ), Cynthia Chávez (León) y Elsa María Bracamonte (Puebla) durante el lanzamiento del nuevo proyecto de transporte público de la GIZ.
(de izq. a der.) Alejandro González Poveda (Yucatán,) Álvaro Lomelí Covarrubias (Sedatu), Isabel von Griesheim (GIZ), Cynthia Chávez (León) y Elsa María Bracamonte (Puebla) durante el lanzamiento del nuevo proyecto de transporte público de la GIZ. Foto: GIZ México

Gestión de residuos

Actualmente, en la GIZ México nos enfocamos en atender la problemática de la gestión de residuos plásticos para evitar su entrada a los océanos y ecosistemas costeros. Esto lo hacemos a través del fortalecimiento de las capacidades de los actores locales, involucramiento a las empresas en iniciativas multisectoriales, apoyo a la construcción de estrategias para la prevención y manejo sustentable del plástico y sus residuos con un enfoque de economía circular, así como el intercambio de experiencias y buenas prácticas entre gobiernos, organizaciones de la sociedad civil y empresas a nivel nacional y regional.

Durante el tercer y último día del Encuentro de Ciudades Sostenibles se compartieron experiencias y herramientas para prevenir el consumo de plásticos y el fortalecimiento de su gestión.

Guadalupe García, asesora Ambiental del Municipio de Santa María del Tule, en Oaxaca, compartió algunas de las acciones ambientales del programa municipal para la prevención y gestión de los residuos sólidos urbanos, que se rige por el sistema normativo indígena, es decir, su máxima autoridad es una asamblea comunitaria, la cual ha demostrado responsabilidad y conciencia para proteger su medioambiente y hacer una disposición adecuada de los residuos.

Por ejemplo, a partir de una convocatoria del Instituto Estatal de Ecología, junto con la GIZ México, se generó un programa municipal donde intervinieron tanto autoridades como la población civil, quienes se comprometen a entregar todos sus residuos separados. Los residuos valorizables son vendidos y entregados a la Tesorería municipal mientras que los residuos orgánicos van a dar a los terrenos ejidales para la mejora del suelo de cultivo. Además, para fortalecer este trabajo se realizan campañas de limpieza.

La GIZ lleva más de 15 años trabajando en el tema de gestión de residuos en México. Foto: GIZ México

Por otro lado, Wendy Santaolaya, consultora en temas de sustentabilidad en turismo de SUSTENTUR A.C., señaló algunos de los problemas de la generación de residuos que terminan en los océanos derivados del sector turístico, tanto de restaurantes y hoteles como de actividades turísticas en las costas. También presentó la “Guía práctica para la disminución de plásticos innecesarios en el sector hotelero y turístico”, que se lanzó en 2018 como resultado de un trabajo coordinado entre los sectores público y privado y el apoyo de instancias internacionales como la GIZ.

Mientras que Benjamín Bongardt, jefe de la División de Economía Circular, Conservación de Recursos, Contratación Pública Verde y Limpieza Urbana en el Departamento de Medio Ambiente, Movilidad Urbana, Protección del Consumidor y Acción Climática del Senado de Berlín, presentó la estrategia de cero residuos de Berlín que parte del Plan 2020-2030 para Residuos de la Construcción y Lodos de Depuradora, la cual está basada en la economía circular, que indica que las materias primas sean recicladas para que se puedan usar el mayor tiempo posible.

En otro de los paneles, se explicó que la intermunicipalidad en la gestión de residuos significa un sistema de residuos eficiente, la inclusión de la economía circular y el aseguramiento del financiamiento sostenido para que los proyectos alcancen los objetivos de saneamiento, responsabilidad ambiental, del deber normativo y de asociación normativa para ofrecer servicios públicos de calidad.

Durante la ponencia magistral, Lizbeth Cruz Carbajal, Directora de Gestión Integral de Residuos de la Secretaría del Medio Ambiente y Recursos Naturales (SEMARNAT), ofreció acompañamiento a municipios y estados que no tienen vigente como política pública nacional los programas para la prevención y gestión de los residuos.

Foro “Ventajas y retos para la intermunicipalidad”.
Foro “Ventajas y retos para la intermunicipalidad”. Foto: GIZ México

Oportunidades de financiamiento para proyectos sustentables

En el último panel del evento se expusieron opciones de financiamiento para proyectos sustentables en las ciudades.

Entre las opciones que expuso el Banco Nacional de Obras y Servicios Públicos (BANOBRAS) se encuentran el asesoramiento legal y asistencia técnica a proyectos y coadyuvar a gobiernos locales y personas privadas con opciones de fondo perdido y alternativas para buscar un crédito. También busca capacitar a funcionarios y gobiernos locales para que tengan un fortalecimiento financiero.

Por otra parte, Nacional Financiera (Nafin) dijo que otorgan financiamiento a proyectos cuyos recursos estén etiquetados con un componente de sostenibilidad, ofrecen bonos de chatarrización en transporte para dar paso a tecnologías limpias, entre otros.

Sedatu presentó el manual de Instrumentos para el Financiamiento de la Ciudad, derivado del Curso para la Valorización de la Gestión del Suelo, mientras que el Instituto del Sur presentó opciones para fortalecer la recaudación local a través de instrumentos previstos actualmente en la ley, como la contribución de mejoras, conocer cómo están los catastros en las ciudades, entre otros mecanismos.

Protección del clima en la política urbana de México

El Encuentro de Ciudades Sostenibles también fue un espacio para dar cierre a cinco años del proyecto “Protección del clima en la política urbana de México” (CiClim), por encargo del Ministerio Federal alemán de Medio Ambiente, Protección de la Naturaleza, Seguridad Nuclear y Protección de los Consumidores (BMUV por sus siglas en alemán), y que forma parte de la Iniciativa Climática Internacional (IKI).

En distintos momentos, representantes del gobierno federal, gobiernos municipales, asociaciones civiles, sociedad civil y otros organismos expusieron lo que significó trabajar con la GIZ a través de este proyecto.

Julia Montalvo narró su experiencia al formar parte de la Biciescuela con perspectiva de género, en la ciudad de León, Guanajuato, donde no sólo le enseñaron a utilizar la bicicleta como medio de transporte, sino que las herramientas que le dieron también le han ayudado a empoderarse como mujer.

En otro momento, se resaltó la importancia del trabajo conjunto en proyectos de justicia social y cambio climático, destacando la necesidad de hacer alianzas con asociaciones civiles, al mismo tiempo que tener las herramientas para crear acuerdos y concretar acciones en torno al mejoramiento urbano, planes de movilidad y el crecimiento hacia el futuro, donde la tecnología es una parte importante en los procesos.

Además, el trabajo de la GIZ a través de este proyecto ha incidido en el Plan de Mejoramiento Urbano (PMU) de Sedatu y la recién aprobada Ley General de Movilidad y Seguridad Vial (LGMSV).

Invitamos a consultar otros de los resultados e iniciativas del proyecto en los siguientes enlaces:

Contrapartes, aliados y equipo de GIZ durante el cierre del proyecto de Ciudades y Cambio Climático.
Contrapartes, aliados y equipo de la GIZ durante el cierre del proyecto de Ciudades y Cambio Climático. Foto: GIZ México

El Encuentro en números

A continuación presentamos algunos datos relevantes del evento:

  • Más de 550 asistentes presenciales en total durante los tres días
  • Más de 30 ciudades invitadas
  • Más de 5 estados invitados
  • Más de 20 cárteles de investigación académica expuestos
  • Un taller sobre la NOM-SEDATU-001-2021, Espacios Públicos en los Asentamientos Humanos
  • Una visita al Parque Cuitláhuac, en la Alcaldía Iztapalapa en Ciudad de México
  • Una visita al relleno sanitario en el municipio de Tlalnepantla en Estado de México

“Dada la complejidad e interdependencia de los diferentes temas y sectores en una ciudad, el ingrediente más importante es la confluencia de las diferentes perspectivas en una visión común dirigida a poner el centro a las personas sin detrimento del planeta y el bienestar”.Marita Brömmelmeier, Directora Residente de la GIZ en México.

Se expusieron más de 20 cárteles de investigación académica.
Se expusieron más de 20 cárteles de investigación académica. Foto: GIZ México

Revive el Encuentro de Ciudades Sostenibles

Hacia el primer Encuentro de Ciudades Sostenibles en México

El siglo XXI, el siglo urbano, nos pone de frente con retos inéditos. En lo que va del año 2022, el estado de Nuevo León vive una sequía extrema y al menos 12 eventos meteorológicos extremos han afectado el territorio continental mexicano.

En combinación, las consecuencias del cambio climático, la crisis de la biodiversidad y la generación de residuos se resienten en la población, que en su mayoría vive en las ciudades, que a largo plazo se vuelven más complicadas y costosas de remediar. Sin embargo, se conocen tecnologías sencillas para hacer frente a problemas como el aumento de la temperatura urbana, la calidad de aire o la generación de basura y experiencias que se han puesto a la altura de los retos.

Las ciudades con la que hemos colaborado en la Cooperación Alemana al Desarrollo Sustentable (GIZ) en México son pioneras en estos asuntos. Una de las misiones esenciales de la GIZ es lograr que esas experiencias se conozcan e inspiren a otros actores locales para liderar como núcleos de la administración pública y territorial en México.

Los proyectos de desarrollo urbano, movilidad y residuos de GIZ México contemplan la política urbana y territorial como política ambiental y climática. Foto: GIZ México

México, con al menos el 15.8 por ciento de su población en la línea costera [1], su ubicación geográfica y sus actividades económicas es especialmente vulnerable a los efectos del cambio climático. Sin embargo, algunas ciudades se están preparando o ya hacen frente a estos efectos.

Othón P. Blanco, Bacalar, Boca del Río y Los Cabos son municipios costeros que se han mostrado como punta de lanza al integrar los servicios ecosistémicos en su planificación urbana. Torreón, San Luis Potosí, Mérida y León son pioneras en la implementación de infraestructura verde, tales como parques y humedales de infiltración, huertos, áreas verdes para la termorregulación y el esparcimiento. Estas experiencias muestran cómo, desde el diagnóstico, la práctica y la normatividad, se realizan proyectos exitosos y sostenibles en el tiempo. Eso hace de estos centros urbanos ciudades esponja que tienen menores problemas (y costos) por inundación, altas temperaturas e incluso sequías.

Por otro lado, en la nueva Ley General de Movilidad y Seguridad Vial se reconoce a la movilidad como el derecho de toda persona a trasladarse y a disponer de un sistema integral de movilidad de calidad, suficiente y accesible que, en condiciones de igualdad y sostenibilidad, permita el desplazamiento de personas, bienes y mercancías.

En la nueva Ley General de Movilidad y Seguridad Vial se reconoce a la movilidad como el derecho de toda persona a trasladarse y a disponer de un sistema integral de movilidad de calidad, suficiente y accesible. Foto: Colectivo Tomate

En la Riviera Maya, se han aplicado proyectos de reducción y prevención de residuos plásticos. Esto es importante en zonas costeras, ya que la basura en las costas tiene un especial riesgo de transportarse al mar por vía de ríos, tormentas o huracanes, o bien, por la disposición incorrecta. Por eso, también los municipios del Istmo de Tehuantepec y de la Costa de Oaxaca se han sumado a la lucha contra la contaminación plástica de los mares. Con ayuda de acciones como estaciones de agua para el consumo humano, reducción de plásticos en sectores clave y la gestión de residuos mejorada, por ejemplo, mediante estaciones de transferencia para materiales revalorizables, ¡se reducen los residuos!

La participación y la inclusión de perspectivas diversas, como la perspectiva de género, las necesidades de personas mayores y con discapacidad, las juventudes y los pueblos indígenas son parte integral de la planificación urbana, bajo la idea de no dejar a nadie atrás. Además, todas las ciudades comparten la preocupación por el financiamiento sostenible y la buena gobernanza, necesarias para estas actividades.

Mujeres en la ciudad: infraestructura inclusiva, segura y sin barreras. Foto: GIZ México

En este sentido, del 8 al 10 de noviembre de 2022, GIZ México reunirá a representantes de los sectores público, privado, sociedad civil, academia y juventudes durante el primer Encuentro de Ciudades Sostenibles, bajo los ejes temáticos de desarrollo y movilidad urbana, clima y residuos en México. Con el Encuentro de Ciudades Sostenibles se promueve un espacio de diálogo e intercambio de propuestas y soluciones innovadoras para la acción climática, la reducción de contaminantes y la protección de la biodiversidad desde la perspectiva local a nacional impulsada por la colaboración entre Alemania y México.

En este espacio se presentarán las acciones particulares de infraestructura verde y soluciones basadas en la naturaleza, así como actividades para aumentar la resiliencia de las ciudades costeras. Se arrancará con el contexto global y el contexto mexicano, se cerrará el proyecto “Protección del Clima en la Política Urbana de México”, se presentará el proyecto “Transición hacia un Sistema Integrado e Inteligente de Transporte Público en México”, habrá ponencias sobre la gestión integral de residuos sólidos urbanos y temas transversales como género y financiamiento.

Además, se reflexionará y se compartirán experiencias e iniciativas de movilidad para atender las problemáticas ambientales, económicas y sociales generadas por el transporte, la integración de soluciones digitales para hacer más eficiente la movilidad de personas y mercancías, así como la importancia de impulsar nuevas tecnologías, como la movilidad eléctrica, para la reducción de emisiones.

Así, las y los asistentes tendrán herramientas y experiencias para impulsar el desarrollo urbano sustentable y la resiliencia climática de las ciudades mexicanas.El evento se transmitirá mediante la página del Encuentro de Ciudades Sostenibles.


Fuentes de información

[1] Red Internacional de Costas y Mares (2018). Numeralia de la Costa Mexicana. Disponible en: https://www.redicomar.com/wp-content/uploads/2018/11/numeralia-de-la-costa-mexicana.pdf

Transporte público inteligente, inclusivo y sustentable: la ruta hacia un México con menos emisiones

El transporte público es uno de los ejes centrales para el funcionamiento de las ciudades [1].  Millones de personas dependen de él para realizar sus actividades económicas, recreativas y de cuidados. Además, los medios de transporte público diseñados para ser eficientes, integrados, inclusivos y seguros tienen el potencial de sustituir a los medios motorizados particulares. Esto puede mejorar la calidad del aire y de vida de las personas y, como fin mayor, ayudar a combatir los efectos del cambio climático.

En México se han realizado esfuerzos a diferentes niveles gubernamentales para ampliar y mejorar los sistemas de transporte público. Sin embargo, aún queda mucho por hacer en términos de eficiencia, digitalización, perspectiva de género, seguridad y medio ambiente, sobre todo en las ciudades medianas. Entonces, ¿cuál es una posible ruta para tener más y mejores sistemas de transporte público en México?

Transporte público en la ciudad de Mérida, Yucatán. Foto: GIZ México

Primera parada: el transporte público en México

En 2016, en el marco del Acuerdo de París, México ratificó su compromiso por reducir 22 por ciento sus emisiones de gases de efecto invernadero (GEI). La cifra no es menor si se toma en cuenta que México ocupa el doceavo lugar entre los países con mayores emisiones de GEI [2]. El sector transporte juega un papel relevante en esto. Después de la generación de energía, el transporte es el segundo sector más contaminante de México, con 23 por ciento de las emisiones de gases de efecto invernadero a nivel nacional [3].

Una forma de contribuir a la reducción de emisiones es con proyectos que incentiven el uso del transporte público en lugar de medios de transporte individual motorizado, como el automóvil o la motocicleta. Sin embargo, hay varios factores que lo dificultan. Por ejemplo, a nivel de usuario, se presentan problemas de inseguridad y falta de inclusión social en los servicios. Al nivel de toma de decisión, se carece de información suficiente sobre innovaciones y formas de financiamiento, así como de capacidades técnicas sobre el sector.

Actualmente, la mitad de la población en México se mueve en transporte público. Sin embargo, en los últimos años, 75 por ciento de la inversión en movilidad se ha destinado a infraestructura para el automóvil [4]. Además, durante la pandemia de COVID-19, se redujo el número de usuarios de transporte público y, en consecuencia, los ingresos para el sector. Este déficit ha significado un obstáculo para invertir en mejoras de los servicios ya existentes, así como para ampliar, renovar e innovar en los sistemas de transporte.

Los cambios en el transporte público tienen efectos en la movilidad de las personas, especialmente en los grupos más vulnerables, como mujeres, personas con discapacidad o quienes viven fuera de los centros urbanos.

En México, la movilidad es también un reproductor de las desigualdades. En comparación con quienes viven en zonas urbanas, las personas que viven alejadas de las ciudades gastan 15 por ciento más en transporte público y pasan hasta cuatro horas más en traslados [5]. Además, las instalaciones del transporte público son inseguras. Al menos en la Zona Metropolitana del Valle de México, 80 por ciento de los residentes dicen sentir inseguridad en sus trayectos y las mujeres reportan más miedo a ser víctimas de delitos, incluido el acoso sexual [6]. Lo anterior reduce la movilidad libre de las personas y su acceso a oportunidades.

Transporte público en la ciudad de Oaxaca de Juárez, Oaxaca. Foto: GIZ México

Segunda parada: mejoramiento del transporte público en México

En este año, 2022, se concretó un gran avance: el gobierno federal aprobó la Ley General de Movilidad y Seguridad Vial (LGMSV), con la que se busca una movilidad segura y accesible y donde se reconoce por primera vez en México a la movilidad como un derecho universal. La LGMSV introduce la perspectiva de género y prioriza a los peatones y ciclistas sobre otros medios motorizados de transporte.

La GIZ México participó en la LGMSV mediante el Proceso Nacional de Armonización Normativa en materia de Movilidad (2019-2020), con el cual se logró el reconocimiento de la movilidad a nivel constitucional. Además, GIZ México ofrece acompañamiento a las entidades para adoptar la LGMSV o reformar sus leyes de movilidad. No obstante, para crear e implementar sistemas de transporte inteligentes, integrados, inclusivos y sustentables, las ciudades medianas y los estados requieren de apoyo orientado a la práctica.

El transporte público se diseña e implementa al nivel subnacional. Sin embargo, los actores locales requieren más recursos, herramientas y capacidades para gestionar proyectos en movilidad y transporte público.

Por un lado, para tomar decisiones informadas y basadas en evidencia, requieren de capacidades técnicas, así como de herramientas que les permitan visualizar más fácilmente las necesidades y las soluciones de movilidad. Por otro lado, hay problemas de acceso y distribución de información. Por ejemplo, los tomadores de decisión no cuentan con información sobre fuentes y planes de financiamiento para implementar proyectos de transporte público. De igual forma, hay una necesidad de mecanismos de difusión sistemática de innovaciones, tecnologías, experiencias fuera y dentro de México, y lecciones aprendidas.

Si los actores subnacionales del sector transporte logran comunicar sus necesidades, tener acceso a herramientas de toma de decisión y a mejores capacidades para implementar proyectos de transporte público, las ciudades medianas de México podrían acceder a medios de transporte inteligentes, inclusivos y amigables con el clima.

Tercera parada: cooperación para mejores sistemas de transporte público

En la Cooperación Alemana al Desarrollo Sustentable (GIZ) en México trabajamos en medidas para reducir el impacto del sector transporte en el medio ambiente. Se han impulsado proyectos orientados al transporte de carga y, más reciente, al transporte público.

Muestra de ello es el nuevo proyecto bilateral “Transición hacia un Sistema Integrado e Inteligente de Transporte Público en México” (TranSIT) que la GIZ México comenzó en septiembre 2022 por encargo del Ministerio Federal alemán de Cooperación Económica y Desarrollo (BMZ, por sus siglas en alemán). El objetivo es mejorar la calidad y eficiencia del transporte público en México a nivel nacional y subnacional.

Para lograrlo, a partir de 2022 y hasta 2026, GIZ México trabajará en coordinación con la Secretaría de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano (SEDATU), y los estados de Oaxaca, Yucatán y Puebla y el Ayuntamiento de León, así como con actores y organizaciones clave dentro del sector.

Con esta colaboración, la GIZ México desarrollará instrumentos para mejorar los procesos de toma de decisión; implementará proyectos piloto de transporte público inteligente, inclusivo y amigable con el clima en las regiones seleccionadas; fortalecerá las capacidades técnicas de los tomadores de decisiones; y buscará promover el intercambio de conocimientos y lecciones aprendidas entre los actores clave del sector.

En conjunto, estas acciones permitirán que más regiones tengan instrumentos para crear e implementar proyectos de transporte público innovadores y den respuesta a las necesidades de sus habitantes.

Mediante esta cooperación, México no sólo podría acercarse a sus objetivos de reducción de emisiones, sino trabajar de manera independiente en más proyectos de movilidad sostenible que mejoren la calidad de vida de las personas en las ciudades.

El proyecto TranSIT tendrá su lanzamiento oficial el 9 de noviembre de 2022 en el marco del Encuentro de Ciudades Sostenibles del programa Ciudades y Transporte Sustentable de GIZ México.

Ruta “Va y Ven” en Yucatán. Foto: Instituto de Movilidad y Desarrollo Urbano Territorial (IMDUT)

Fuentes de información

[1] Instituto Mexicano para la Competitividad A.C. (IMCO), “Índice de Movilidad Urbana: Barrios mejor conectados para ciudades más equitativas”, 2019, https://imco.org.mx/wp-content/uploads/2019/01/I%CC%81ndice-de-Movilidad-Urbana_Documento.pdf, recuperado el 17 de octubre de 2022.

[2] Senado de la República Mexicana, “Nota Informativa: el Acuerdo de París entrará en vigor el 4 de noviembre: implicaciones y desarrollos recientes relativos al tratado”, https://centrogilbertobosques.senado.gob.mx/docs/NI_031116_Acuerdo_Paris.pdf, 3 de noviembre de 2016, p. 21, recuperado el 18 de octubre de 2022.

[3] Mengpin Ge, Johannes Friedrich y Leandro Vigna, “Cuatro gráficos que explican las emisiones de gases de efecto invernadero por país y por sector, WRI México, https://wrimexico.org/bloga/cuatro-gr%C3%A1ficos-que-explican-las-emisiones-de-gases-de-efecto-invernadero-por-pa%C3%ADs-y-por, 2 de septiembre de 2021, recuperado el 5 de octubre de 2022.

[4] World Resources Institute México (WRI México), “Boletín de prensa: Acumula transporte público en México pérdidas por 40 mil MDP; familias vulnerables, las más afectadas”, 24 de septiembre de 2021, https://wrimexico.org/news/bolet%C3%ADn-de-prensa-acumula-transporte-p%C3%BAblico-en-m%C3%A9xico-p%C3%A9rdidas-por-40-mil-mdp-familias, recuperado el 17 de octubre de 2022.

[5] Avelina Ruíz, et al., “3 líneas de acción para descarbonizar al sector transporte en México”, WRI México, 2 de febrero de 2022, https://wrimexico.org/bloga/3-l%C3%ADneas-de-acci%C3%B3n-para-descarbonizar-al-sector-transporte-en-m%C3%A9xico, recuperado el 20 de octubre de 2022.

[6] Beatriz Magaloni, “La Victimización en el Transporte en la Ciudad de México y la Zona Metropolitana”, Poverty Violence Governance Lab, Universidad de Stanford, https://cddrl.fsi.stanford.edu/sites/default/files/inseg_transp_v.9_0.pdf, recuperado el 19 de octubre de 2022.

Prevención y gestión integral de residuos sólidos urbanos