Zonas de bajas emisiones, ¿moda o necesidad?

Claudia P. Hernández Barrios / julio 20, 2021

Una zona de bajas emisiones, comunes en ciudades europeas, es una zona urbana donde se aplican medidas más estrictas para las fuentes contaminantes, como prohibición de cierto uso de combustibles o maquinaria, así como la restricción del acceso para determinados vehículos según sus emisiones contaminantes (partículas PM 10 y PM2.5, óxidos de nitrógeno NOx, etc).

Durante el segundo encuentro de la comunidad de practica Breathable Cities, del 13 al 15 de julio de 2021, dos ciudades de India y México presentaron sus prototipos de proyectos de zona de bajas emisiones a implementar. Ambas ciudades parten de la situación de contaminantes elevados como PM10, PM2.5 y NOx, presentes por la combustión de vehículos automotores que circulan en estos centros urbanos, y la necesidad de mejorar la calidad de vida de quienes viven y circulan en estas zonas.

Como parte de las actividades del encuentro, las dos ciudades fueron cuestionadas sobre el alcance de sus proyectos y además recibieron recomendaciones por parte de los especialistas para fortalecer sus propuestas técnicas en los siguientes puntos:

  • La delimitación de la zona a intervenir, ya que la extensión de esta zona y sus principales actividades define el tipo de restricciones y normas que deberán regir las acciones para mejorar la calidad del aire.
  • Las restricciones vehiculares que usarán y los tipos de vehículos restringidos (de carga, comerciales, autobuses, motocicletas, etc).
  • Las formas de medir la calidad del aire de forma continua, por sensores remotos, sensores de bajo costo, estaciones de monitoreo fijas, los puntos de medición, etc., ya que actualmente existen pocas estaciones de monitoreo en esas áreas y se requiere información precisa sobre qué es lo que respiran las personas en estas zonas.
  • Cómo involucrar a los diferentes actores en estos proyectos, ya que se trata de centros urbanos con alta actividad comercial, de servicios y templos religiosos, esto último en el caso de India.
Las zonas de bajas emisiones son comunes en ciudades europeas.

Además, cada ciudad trabajará por separado en definir los siguientes aspectos:

  1. El tipo y alcances de la zona de bajas emisiones propuesta de manera que comprenda una extensión manejable y permita identificar las principales actividades económicas y sociales que se realizan en ellas. También se pretende conocer a los actores involucrados, tipo de vehículos en los que se abocarán, así como plantear las normas a observar (como restricción del paso de automóviles contaminantes, fomentar la movilidad no motorizada, uso de calcomanías de verificación, horarios de funcionamiento, etc).
  2. Diseñar una estrategia de gobernanza para que, de forma paralela a la implementación del plan de zona de bajas emisiones, se sensibilice a la población e informe de manera clara a los actores impactados por las normativas, por ejemplo, si se opta por la restricción vehicular.
  3. Continuar con el mapeo de datos e informaciones para el desarrollo y seguimiento del proyecto que permita construir una línea base de la calidad del aire actual y, con base en estas informaciones, plantear metas, así como el tiempo en que éstas se pretenden alcanzar.

Breathable Cities tendrá su tercera sesión en septiembre en la que se celebrará la presentación de acciones en el marco del Día aire limpio y el cielo azul.

¿Moda o necesidad? Esta discusión sigue en muchas de las ciudades europeas con un enfoque en la efectividad de las medidas restrictivas sobre los resultados en la calidad del aire. Sin embargo, en ciudades de países emergentes, como India y México, es urgente tomar acciones que ayuden a disminuir la congestión vehicular en los centros urbanos, pero sobre todo a mejorar la calidad del aire que se respira.

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